La historia de Antón:
A cara descubierta
Antón no existe, su historia es una metáfora de lo que pasa cuando tu ocupación es más importante que tu propia identidad.
En este caso nos cuenta la historia de un joven motero que, a base de hacer encargos, se ha hecho un nombre en el mundillo de las bandas, y que se oculta tras un casco con la pretensión de que nadie le conozca. Es el “Transporter” de Villaverde: Hace encargos por dinero, y la mayoría de las veces no sabe ni lo que transporta o preferiría no saberlo.
Muchos chicos son requeridos por las bandas para realizar misiones. Los chicos sienten que son valorados y perciben que son eficaces en las actividades de la banda; actividades que, como a Antón, les tiene ocupados evitando los problemas familiares y las dificultades de su entorno cotidiano.
La violencia intrafamiliar, el bullying, el fracaso escolar, la ausencia de referentes, etc., hace que muchos jóvenes busquen en las agrupaciones una compensación afectiva. El reconocimiento social y sentir que formas parte de algo tiene un valor enorme, especialmente cuando no recibes mensajes aprobatorios en tu entorno familiar, académico, etc.
Pero lo que les espera a tantos jóvenes como Antón, es un final alejado de la adrenalina y las misiones, salvo que ocurra ese giro inesperado de nuestra metáfora: Un vecino, un comerciante del barrio, alguien capaz de identificar que detrás del piloto, del “mandado” que ejecuta eficazmente su tarea, existe un potencial creativo para “reparar lo estropeado” y decida darle la oportunidad de cultivar esta capacidad.
Antón no desperdició la oportunidad y construyó la que sería su ¡nueva ocupación!, lejos del riesgo y de las alabanzas interesadas. Se hizo mecánico porque un profesional reconoció en él su potencial y le ofreció una oportunidad, pero en Villaverde hay muchos jóvenes con capacidades que se merecen una oportunidad, y para ello necesitamos que haya más ojeadores, comerciantes y vecinos dispuestos a reconocer el potencial de los jóvenes del barrio. ¿Eres tú uno de estos?
Sin oportunidades, la delincuencia juvenil parece una salida.
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