La historia de Berta
Berta es un personaje inventado que nos cuenta la historia de tantas chicas, más o menos sociables y divertidas que, a pesar de contar con un buen círculo de amigas, un día quedan deslumbradas por un chico. La vinculación afectiva hace que se enganchen casi sin darse cuenta y que paulatinamente cambien su círculo social por el que él llama su “familia”. Así, sin apenas darse cuenta, estas chicas acaban ligadas a un “coro” del barrio, mientras descubren que los cuidados y agasajos del principio, se acaban transformando en presiones, órdenes y mandatos. El contexto las condiciona y se muestran más hurañas y tristes.
El papel de las chicas en las bandas está marcado por la violencia machista. Muchos de estos chicos y chicas no son del todo ajenos a este tipo de violencia; la han visto en su casa desde pequeños, donde ellas aprenden a transitar con sumisión las relaciones sentimentales, del mismo modo que ellos aprenden a ejercer violencia sobre ellas. Esta violencia en muchos casos resulta muy vejatoria, mientras que en otros casos, como el de Berta, se trata de una violencia menos visible y evidente, en el que es excluida de espacios y relegada a un rol secundario, en el que tiene que obedecer y resignarse, guardando silencio. Si lo acepta, si se somete, la violencia aumentará.
Al final terminan siendo conscientes, pero muchas necesitan un espejo que las muestre lo que pasa antes de que sea demasiado tarde. El espejo puede ser alguien de su entorno, alguien en quien confíe, alguien que, como Carla, la amiga de Berta, este dispuesta a darle un empujón cariñoso.
Y de esto se trata: de que haya una red personas dispuestas a no mirar para otro lado y propiciar “un empujón”. Pero, también, de que seamos capaces de aportar colchonetas en la que caer cuando son empujadas; una colchoneta donde poder reposar, expresarse y reencontrase. Nuestra protagonista encuentra esta colchoneta en un gimnasio, donde cambia los mensajes de sometimiento (“plan sin novias”, “no montes dramas”) por mensajes de empoderamiento (“marca el ritmo”, “no bajes la guardia”).
Queremos que Villaverde se llene de alternativas que muestren a los chicos y chicas de lo que son capaces cuando se escuchan a sí mismos y por eso necesitamos tu ayuda para construirlas…
